Características de un buen vino

Las características para elegir un buen vino son variadas debido a sus diferentes clasificaciones. Las siguientes características serán una guía que se recomienda tomar en cuenta al momento de elegir un buen vino.

Cabernet Sauvignon: es un vino con cuerpo y estructura, sus aromas son bien definidos, varían de acuerdo a su procedencia. Es un vino ideal para acompañar asados y pastas que llevan salsas de sabor intenso, por el buen peso que tiene el vino.
Malbec: este vino tiene un aroma natural a ciruela pasa. El tipo de uva con que se forma es versátil, se puede encontrar conformando un vino de cuerpo medio y de mucho peso. Malbec se caracteriza en su conformación por su suavidad y persistencia. Su color es violáceo e intenso. Se puede acompañar al comer quesos, conejo o cordero.
Tempranillo: el vino tiene un aroma dulce, a ciruela, su sabor es muy suave. Puede acompañarse en la comida con platillos que lleven pollo o mariscos.
Merlot: tiene características similares a las del Cabernet Sauvignon, pero con menos cuerpo y es más suave. Es considerado un vino elegante, exquisito para acompañarse con salmón, carnes sin grasa como el lomo o con mariscos.
Syrah: conocida como una de las uvas más antiguas del mundo. Es un vino equilibrado, ligero pero con poco cuerpo en su consistencia. Contiene aromas y especias. Los vinos más conocidos de esta clasificación se elaboran en Australia y en algunas zonas del sur de Francia. Es recomendable para acompañar a las empanadas, cordero, platillos con picante o condimentados con curry.
Pinot noir: su aroma a canela lo convierte en un vino difícil de olvidar, tiene un color menos intenso y más claro que el Malbec, es muy suave. Se utiliza para elaborar vinos espumosos. Excelente para acompañar un guisado de pato, pescados con grasa, como puede ser algún filete empanizado, y quesos grasos.

¿Con qué alimentos se puede beber un buen vino?

No solamente en las ocasiones especiales se recomienda beber un buen vino, para acompañar a los alimentos que se van a degustar en cualquier momento un copa de vino puede hacer la diferencia, la experiencia resultará inolvidable.

Brindamos sugerencias para que el maridaje entre los vinos y los alimentos sea de lo mejor.

Botanas: el jamón, los quesos, las aceitunas algunas frutas que pueden conformar una rica botana se complementan con un buen vino rosado, tinto o con los amontillados como el Jerez y el Manzanilla.
Pastas: se acompañan bien con un vino tinto pero les van mucho mejor los vinos rosados, los blancos jóvenes, aromáticos y frutales.
Carnes rojas: Un vino tinto bien elaborado, robusto, potente y con concentración. Para una carne al horno o condimentada, un vino tinto con crianza en barrica prolongada, Tempranillo, Cabernet. De preferencia vinos fuertes con cuerpo.
Aves: se pueden acompañar con diferentes tipos de vino, uno tinto no demasiado robusto en su consistencia pero con suficiente cuerpo y aroma frutal, puede ser un  Tempranillo, Cabernet Sauvignon o Merlot. También se puede elegir un vino blanco joven, con frescura, cuerpo, aromas cítricos y adecuada acidez, no fermentado en barrica.
Pescados: no solamente el vino blanco es ideal para acompañar algún platillo elaborado con pescado, también queda muy bien uno tinto o uno rosado.
Mariscos: el que mejor los complementa es un vino blanco ligero.
Postres: los pasteles, dulces y postres se acompañan muy bien con los vinos blancos ligeros, que son muy buenos para los sabores de los alimentos dulces.

Revisión Literaria: quiminet.com

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