Caries

12902509325_9b5281360b_oLa caries es una enfermedad infecciosa que se caracteriza por la destrucción de las proteínas de la dentina, los tejidos duros del diente, provocada por los ácidos producidos por las bacterias de la placa dental, a partir de los hidratos de carbono de la dieta.

Si no es tratada, tras la destrucción del esmalte ataca a la dentina, las caries dentales alcanzan la pulpa dental produciendo su inflamación, pulpitis, y posteriormente necrosis (muerte del tejido).

El resultado final es la inflamación del área que rodea el ápice o extremo de la raíz, periodontitis apical, pudiendo llegar a ocasionar una celulitis o flemón.

Las caries dentales son uno de los trastornos más comunes. Suelen aparecer en los niños y en los adultos jóvenes, pero pueden afectar a cualquier persona y son la causa más importante de pérdida de los dientes en las personas más jóvenes.

Causas y factores de riesgo

Las caries dentales son causadas por los ácidos producidos por las bacterias en la placa dental.

La placa dental es, en principio, una película suave y delgada de bacterias, células de mucina, células epiteliales muertas y restos de comida que se desarrolla en la superficie del diente dentro de las 24 horas después de que el diente se limpia.

El “Streptococcus Mutans” es un grupo de bacterias relacionadas que crecen en la placa y puede causar caries. Algunas cepas son más cariogénicas que otras.

Con el tiempo (normalmente después de 72 horas), la placa blanda se mineraliza, principalmente por calcio, fosfatos y otros minerales, convirtiéndose en sarro, que no se puede quitar fácilmente con un cepillo de dientes.

Los factores que pueden favorecer la formación de las caries incluyen una deficiente higiene bucal, comer alimentos azucarados con frecuencia, defectos dentales, un alto contenido de ácido o de bajo-fluoruro del medio ambiente o una reducción del flujo salival.

Otros factores que permiten que los dientes sean propensos a sufrir caries son la presencia de orificios pronunciados, fisuras o surcos en el esmalte que pueden extenderse desde la superficie hasta la dentina.

Estos defectos pueden ser lo suficientemente amplios para albergar bacterias, pero demasiado estrecha para permitir una limpieza efectiva, lo que predispone a los dientes a las caries.

Un diente es más susceptible a la caries cuando está mal calcificado, tiene una exposición bajo contenido de flúor, o está en un ambiente ácido.

Por lo general, la descalcificación se inicia cuando el pH en el diente cae por debajo de 5,5; por ejemplo, cuando es colonizado por bacterias productoras de ácido láctico o cuando se consumen bebidas contienen ácido fosfórico (refrescos).

La caries en dientes temporales sugiere un contacto prolongado con la leche de fórmula infantil, leche o jugo, por lo general cuando un bebé va a dormir con un biberón. Por lo tanto, las botellas sólo deben contener agua a la hora de acostarse.

Las personas mayores suelen tomar medicamentos que reducen el flujo salival, lo que predispone a la caries.

Los adultos en plenitud también tienen una mayor incidencia de caries de la raíz dental debido a la recesión gingival, la exposición de las superficies de la raíz, y la disminución de la destreza manual.

Síntomas

  • Inflamación
  • Dolor agudo
  • Aumento de la sensibilidad ante las bebidas y comidas, frías o calientes
  • Mal aliento

Diagnóstico

Si sospecha que padece caries en alguno de sus dientes, acuda con el odontólogo quien podrá detectarla a través de un examen visual o podrá requerir de una radiografía dental.

Prevención

Los especialistas recomiendan la realización de una serie de radiografías de todos los dientes, por lo menos cada tres años, para llevar un control de las condiciones en que se encuentran.

Un error muy frecuente es dejar que las caries avancen hasta que se presenta el dolor en los dientes, en estos casos, lo único que se logra es que las caries avancen pudiendo haberse prevenido oportunamente. Se recomienda realizar un aseo bucal mediante el cepillado y el uso del hilo dental, la aplicación de fluoruro en el agua, pasta dental o ambos, y una limpieza dental regular con un odontólogo.

Revisión Literaria: salud180.com

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