¿Quién quiere vivir para siempre? | Por Gerardo Ortega

Who wants to live forever?

Pareciera que esa frase retumbaba en la cabeza de Freddie Mercury en los últimos días de su vida, una incertidumbre que se prolongó por casi cuatro años, después de que en 1987 recibió noticias las cuales le informaban que dos de sus amigos, que habían sido su pareja años atrás, sucumbieron ante los estragos del SIDA. Esos hechos lo llevaron a someterse a estudios clínicos para confirmar lo que temía: Era portador del virus.

Fueron cuatro años en los que se envolvió bajo una introspección y se aisló del mundo de los reflectores que tanto amaba, en donde se sentía pleno, el terreno donde desarrollaba su talento exquisito y le mostraba al mundo su sensible ser.

Durante este intervalo se ocultó, pero se dedicó a componer y a buscar gente que admiraba, como Montserrat Caballé. Buscaba una luz y una esperanza, como lo demostró en el décimo segundo disco de la banda inglesa Queen, formada en 1970, llamado precisamente “The Miracle” y lanzado en 1988, donde el grupo mostró solidaridad y unidad, referenciado en la portada y en la firma de las canciones como Queen.

“Innuendo”, el siguiente disco y último, ya no es como el anterior. Es un material muy dramático y con una fuerza desgarradora que de alguna forma muestra el sufrimiento y la lucha de un hombre que ve apagarse su vitalidad, pero que es soportada porque su alma aun quiere seguir expresando sus sentimientos y aun explora rutas desconocidas. La canción final del álbum es prácticamente el mensaje con el cual Mercury se despide del mundo de la música:

The show must go on

Inside my heart is breaking

My make-up may be flaking

But my smile still stays on.

Whatever happens, I’ll leave it all to chance

“Show Must Go On” es el epitafio. Es un tema lanzado el 14 de octubre de 1991 que alentó las especulaciones que la prensa británica hacia sobre el estado de salud del cantante inglés nacido en Zanzibar en 1946. La gente escuchaba el mensaje, pero no quería comprenderlo. Sin embargo, todo parecía encajar, sus escasas presentaciones personales, las fotos de paparazzis donde denotaba su delgadez, su alejamiento de la prensa. Su presencia en el video promocional es una recopilación de muchos de los videos del cuarteto y momentos emotivos en presentaciones y conciertos, en un flashback de lo que fue. Esas pistas indicaban que estaba enfermo, pero no quería que la gente se enterara por otros medios de su mal, de hecho, muy pocas personas, solo las muy allegadas a él lo sabían incluyendo a los miembros de la banda y su manager, quienes siempre guardaron la discreción debida.

El 22 de noviembre de ese año decidió que ya era tiempo de que sus fans y el mundo lo supieran, sabía que ya no había tiempo y deseaba dejar un mensaje. Lo platicó con su manager Jim Beach y le externó su decisión: iba a hablarle a la gente. Freddie no había aparecido en público desde el 18 de febrero de 1990 en la 11ª. entrega de los Brit Awards, cuando Queen recibió un reconocimiento por su aportación a la música británica.

El sábado 23 de noviembre de 1991 salió y se expuso a la luz pública para revelar lo que había guardado durante 4 años: “Tengo SIDA”.

«He procurado mantener oculta esta situación para proteger mi vida privada y la de quienes me rodean, pero ha llegado el momento de que mis amigos y fans de todo el mundo conozcan la verdad, y espero que todos se unan a mí, a mis médicos y a todos cuantos luchan por combatir esta terrible enfermedad, para luchar contra ella»

Una vez concluido el mensaje, la cuenta regresiva había comenzado. Pareciera que Frederick Bulsara puso a andar el reloj que marcaría sus últimas 24 horas de vida.  La mansión de Freddie recibió las visitas de Elton John y Dave Clark por la mañana del 24 de noviembre, pero su condición ya era muy grave, estaba sedado por morfina debido a los fuertes dolores de una complicada noche. Su cuerpo se estaba desprendiendo de aquel ser que iluminaba los espacios donde se presentaba, era tan radiante que el proceso fue difícil. Pero después llegó la paz. Freddie Mercury murió la tarde del domingo 24 de noviembre de 1991 en su casa en 1 Logan Place, Kensington en Londres, así lo fue dado a conocer por su publicista Roxy Meades, quien informó la causa oficial de la muerte: Bronconeumonía.

Freddie dejó todo ordenado, sus pertenencias fueron distribuidas entre sus amigos y su fortuna fue destinada a organizaciones dedicadas a la investigación para la cura del SIDA. Su mansión, donde pasó sus últimos días, le fue legada a su amiga, quien alguna vez fue su novia, Mary Austin. Su cuerpo fue cremado en el West London Crematory y hasta la fecha se desconoce dónde se encuentran sus cenizas. Algunos citan que están en su casa con Mary Austin, otros piensan que fueron llevadas a Zanzibar y algunos dicen que fueron esparcidas en el Lago Ginebra de Montreaux, Suiza.

Pero, ¿quién quiere vivir para siempre cuando sabes que lo harás? Mercury es y será una de las figuras más representativas en la historia de la escena musical. Su porte, su estilo, su música, sus interpretaciones, sus composiciones, su talento y su luz lo han convertido en una estrella que vivirá por siempre.

Who wants to live forever,

Forever is our today,

Who waits forever anyway?

 

-Gerardo Ortega

#MusicalBox

@gortega7

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