Tecnología y redes sociales, entre la exageración y la realidad. | Por Brenda Urbano

 

El 21 de octubre se estrenó la tercera temporada de Black Mirror, la serie que desarrolla historias en torno al cambio en las relaciones sociales a partir del desarrollo de la tecnología. Esta temporada ofrece seis capítulos que narran situaciones extremas derivadas del uso de dispositivos móviles, redes sociales, videojuegos, entre otros. Cada episodio narra un caso distinto, donde la sociedad adaptada a estas nuevas formas de relacionarse crea una gran variedad de conflictos.

Esta serie creada por Charlie Brooker surgió como un proyecto de la televisión británica que se transmitió en Channel 4 durante su primera temporada y constó únicamente de tres capítulos que se transmitieron en noviembre de 2011. En 2015 Netflix adquirió los derechos y transmite las tres temporadas, además del episodio especial navideño.

Algunos de los capítulos podrían resultar exagerados, sin embargo las historias están tan bien abordadas que cumplen con el cometido del género thriller, que es generar y mantener suspenso en el espectador, esto se logra gracias a la solidez del guion, el montaje, la edición y sobre todo, las interpretaciones de los personajes, cuya narrativa cautiva y sorprende a través de giros inesperados.

En sus tres temporadas la serie ofrece temas para reflexión y los capítulos pueden interpretarse de distintas formas, algunas de las más enfáticas es el de las relaciones personales vs virtuales, la toma de decisiones apresuradas, los conflictos de la realidad virtual e incluso redes delincuenciales.

 

 

Brenda Urbano

@brenurbano

#EnCursivas

Déjanos tu comentario