Un poeta invidente

3Don Austasio Zepeda es uno de los principales personajes de la historia de Yurécuaro. Nace en el año 1836 en la ciudad de La Piedad y desde muy temprana edad es traído al pueblo de Yurécuaro para encargar su educación al ilustrado Sacerdote Rafael Ramírez. A los pocos años pierde la vista. Luego de aprender los primeros estudios, se dedica a realizar tareas en la Administración Pública.
Además fue poeta fecundo, Secretario del Ayuntamiento, Juez Menor y Presidente Municipal en múltiples ocasiones; a raíz de la inauguración del Telégrafo de La Piedad a Zamora en 1875, es invitado como orador oficial, pronunciando un eminente discurso en verso.

“Quien sabe si la luz más tarde sea
la hermosa luz que descompone el prisma,
gallarda mensajera de la idea
fotografiando la palabra misma.”

Su condición de invidente no fue impedimento para que se cultive en el arte de las letras: “pues ora con las lecciones orales de su maestro y con las lecturas que de obras selectas le hacían sus compañeros y amigos, fue enriqueciendo su caudal de conocimientos hasta formarlo poco común, no digamos entre los hombres que carecen de la vista, sino muy envidiable entre los que de cultos pudieran titularse en nuestros tiempos” (Romero Flores, 1903).
Muere un 5 de junio de 1896 en la casa marcada con el número 4 de la calle Morelos. El pueblo honra su memoria poniendo su nombre a una de las calles principales de la ciudad de Yurécuaro.

Por: Ing. Ma. Soledad Ramírez Sandoval, Cronista de la ciudad.

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