¿Y si nos quitáramos las máscaras? / Por Denisse Anguiano

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Esta semana en México iniciamos el lunes con una alerta de género (o sea, un llamado a voltear a ver a las mujeres víctimas de maltrato) en distintos estados de la república, aquí en Michoacán hubo alerta en 14 de sus municipios y, adivina, entre ellos está La Piedad. Esto me pone a pensar: creo que tú y yo conocemos por lo menos a alguna mujer a la que su pareja no la deja salir con sus amigas, que le promete que va a cambiar para que no lo deje, que tiene la mirada perdida y quizá un moretón se le asoma por debajo de la manga del suéter y pensamos que es “normal”. Hay ruido, mucho ruido en redes, en la tv, poco menos en la radio, donde se escucha que las feministas, los machistas, el empoderamiento de los géneros, las manifestaciones ideológicas, políticas públicas para combatir la violencia… nos sobre-informan (y nos deforman la conciencia). Creo que ese es el problema: el ruido, ése que no nos deja escuchar la voz de la conciencia, la que sabe lo que desde el corazón se busca, se anhela. Esto no es cosa de hombres o mujeres, esto es cosa de personas, personas que nos hemos olvidado de como sonreír, hay crisis de sonrisas, de esas auténticas. Personas que nos alejamos de nuestro “otro” que solo nos miramos al ombligo y se nos olvida que existen corazones valiosos buscando lo mismo que nosotros, una palabra de aliento, cariño, comprensión, una mirada, corazones nobles que se disfrazan de personas comunes, que a veces parecen miedosos, o violentos o tristes. Últimamente los corazones usan máscara, una máscara de golpeador o golpeadora, máscara de indiferencia, máscara de rebeldía, de soberbia, de silencio. ¿Y si nos quitáramos las máscaras? ¿Quiénes seríamos?

-Denisse Anguiano

@DenAnguiano

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