¿Ya elegiste tu próximo destino? / Por Roberto Amezcua

Foto: Roberto Amezcua

Foto: Roberto Amezcua

Paso uno: manda todo a la fregada. Paso dos: busca un destino. Paso tres: compra los boletos. Paso cuatro: viaja. Total, ya estabas preparado.

En el entendido estamos de la mejor terapia para el ser humano que es viajar; eso que va más allá del ser y que produce sensaciones inolvidables que te generan ganas de regresar. ¿Sí nos quedamos en eso, no? Ahora en este artículo quiero que tú vayas decidiendo tu próximo viaje ¿ya lo tienes pensado? ¿aún no? Estás en el lugar indicado.

En muchas de las ocasiones después de darle bastantes vueltas hacia nuestro próximo destino para visitar terminamos en el mismo tipo de lugar, comiendo el mismo tipo de comida, realizando actividades muy parecidas y cumpliendo una rutina viajera que da muchas vueltas. Eso puede acabar si estamos conscientes de hacia dónde vamos, qué vamos a hacer y por supuesto, cuánto nos va a costar.¿

El dinero es claramente una prioridad si vas a hacer un viaje pesado (me refiero a lo económico) contemplando actividades costosas, lugares exclusivos o simplemente un trayecto largo. Se te va cantidad equis en taxis, unos cuantos billetes en el hotel, otros cuantos en los souvenirs, y otros más en las propinas… y así, terminas con los bolsillos vacíos pero bien contento por lo que viviste. La clave de todo esto es planear bien tu destino y ya hecho esto, podemos aumentar hasta en un veinte por ciento tu presupuesto por si te llegara a pasar algún imprevisto.

Si por el contrario, quieres y necesitas (porque el cuerpo lo pide) viajar pero no tienes dinero, también puedes realizar viajes que no te implican un costo notablemente alto. En el caso del centro de México (y sobre todo Michoacán, Guanajuato y Jalisco) existen pueblos pintorescos donde te puedes hospedar, comer y divertirte hasta con menos de mil pesos por persona. Hoy no hablaré de esos destinos turísticos, porque primero quiero que tú empieces a investigar a dónde quieres ir.

Digo que el cuerpo pide viajar por el hecho de que siempre lo hace aunque tú no lo notes. Cuando tu cuerpo pide viajar tienes que ponerle atención sobre qué es exactamente lo que quiere. Excluyo totalmente las cuestiones fisiológicas porque no sé del tema, pero psicológicamente sé que cuando existe una necesidad hay que satisfacerla; este es el caso indicado.

Tu próximo destino puede estar en una cabaña en el bosque, en una ciudad colonial, en alguna playa virgen o por el contrario, en una playa famosa, en una isla o en una ciudad importante del país. Si le pones atención, tu cuerpo te va a pedir que lo lleves a bailar, a embriagarse, a nadar o a relajarse. Hazle caso, ponle atención y elige. ¿Ya sabes cuál es tu próximo destino? Recuerda que preparado ya estás.

 

-Roberto Amezcua

@ciberobert

#TravelAround

Déjanos tu comentario