Yaminah Márquez Pérez

Aunque mi profesión sea Cosmetóloga, Maquillista y Técnica en Micropigmentación, para mí el ser madre es el oficio más bello del mundo, me llena de ilusiones ver crecer a mis hijos sanos y felices, e inculcarles siempre los valores morales y espirituales que cada día se van perdiendo en la sociedad. Otra gran obligación es buscar lo mejor para ellos: darles preparación, educación, protegerlos, darles amor incondicional, saberlos guiar por el buen camino y sobre todo ser su amiga leal, ya que la confianza es parte del éxito para salir adelante.

Detrás de una gran madre hay un gran esposo y fue hace unos cuantos ayeres, para ser exactos en 1998, cuando conocí a José Guadalupe Delgado Barragán siendo muy jóvenes (yo de 16 años y él 20), y así fue cuando poco a poco se dio un inmenso amor que aún nos une. Fue hasta el 5 de mayo del 2007 cuando  nuestras vidas se unieron con la bendición de Dios.

En enero del 2008 llegó la primer gran sorpresa y bendición, cuando nos enteramos que venía nuestra hija Fátima Guadalupe. Llegó a  nuestros brazos el 3 de octubre, una niña con mucha alegría y carisma, además muy inteligente, bailadora y sobre todo muy sociable.

En 2011 tuvimos dos perdidas de embarazo intentando tener un segundo bebé. No perdimos la fe ni la esperanza, y fue en enero del 2013 cuando a la llegada de mi esposo (que se encontraba emprendiendo su travesía en la peregrinación a San Juan de los Lagos), lo recibí con la gran sorpresa: nuevamente estaba embarazada. El primero de octubre del año 2013 nació nuestro hijo Julián Guadalupe,  un bebé muy risueño e inquieto.

Cada miembro de mi familia es hasta el día de hoy, mis grandes amores, mi esposo José Guadalupe, mi nena Fátima Guadalupe y el peque Julián Guadalupe, ellos han hecho de mí una mujer plena, completa y realizada, no veo ya mi vida sin ellos; es más, no pasa más de un día o unas pocas horas porque ya se extrañan.

Yurécuaro para mí simplemente mi hogar, el cual me ha visto crecer y superarme en todos mis propósitos, aunque mis hermanas y yo somos nacidas en Estados Unidos, siempre tendremos el corazón 100% mexicano, y  como dije aquel día del Certamen Nuestra Belleza 2003: Soy nada más ni nada menos que de Yurécuaro Michoacán.

Fotografía de: Roger López Fotógrafo

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